Publicado: 16 de Septiembre de 2014 a las 10:51

El mundo textil se une al cosmético para ofrecer un tratamiento anticelulítico único gracias a los tejidos remodelantes de última generación.

Basados en la tecnología de las fibras biocerámicas, estas prendas absorben el calor emitido por el propio cuerpo y lo devuelven en forma de rayos infrarrojos lejanos (FIR), que al penetrar en la piel generan multitud de beneficios a las células y los tejidos del organismo. Además de producir confort térmico y mejorar la penetración y eficacia de los productos cosméticos aplicados en combinación, estos bioinfrarrojos interactúan con el cuerpo para estimular el metabolismo celular, la microcirculación sanguínea y linfática, activando los tejidos y ayudando a eliminar las toxinas acumuladas sin ningún efecto secundario.

Se trata asimismo de una tecnología sin costuras con un tejido suave y confortable, por lo que resulta invisible debajo de casi cualquier prenda y permite su utilización en cualquier momento del día.

¿Qué son los Rayos Infrarrojos Lejanos?

Estos rayos son vitales para la salud, siendo los responsables del desarrollo y la reproducción de todas las formas de vida. Son totalmente compatibles y fácilmente absorbibles por el cuerpo humano, además de estimular las moléculas de agua (lo que supone hasta un 70% de nuestro cuerpo).

Son muchas las aplicaciones que se derivan de estos rayos, habiendo sido incluso estudiados por la NASA para su aplicación espacial. Otros campos que se benefician de sus efectos son el médico (oncología, cardiología, fisioterapia, etc.), el terapéutico, el deportivo y, por supuesto, el cosmético.

¿Cuáles son los beneficios?

El uso de estos tejidos en combinación con los productos cosméticos adecuadosasegura una reducción natural de la celulitis, logrando un esculpido y tonificación de la figura día a día. Estimula la síntesis del colágeno, así como los sistemas circulatorio y linfático, manteniendo la piel más joven y elástica. También mejora la termorregulación corporal para aquellas personas con problemas, y disminuye la producción de ácido láctico durante la actividad deportiva, reduciendo así la fatiga muscular.

¿Cómo se utiliza?

Para obtener resultados es importante utilizar las prendas durante al menos 30 días, y muy recomendable también como complemento a los tratamientos cosméticos corporales.
Es necesario llevar las prendas puestas como mínimo 8 horas por jornada, ya sea durante las horas del día o durante el descanso nocturno. También es importante aplicarse día y noche una crema reafirmante o anticelulítica, cuyos efectos el tejido va a potenciar, así como exfoliar el cuerpo dos veces por semana, haciendo hincapié en las zonas que se quieren tratar.

Cuando no se están utilizando las prendas, su correcta conservación pasa por un lavado a mano con jabón suave, evitando la lejía y retorcer o planchar la prenda. A diferencia de otros productos, las propiedades bioactivas de estas prendas no se pierden con los lavados, por lo que se garantiza y mantiene la misma efectividad desde el primer día.